miércoles, 29 de septiembre de 2010

¡EMPEZAMOS LA NUEVA TEMPORADA!












Empezamos de nuevo las reuniones del Club de lectura la próxima reunión será el 7 de Octubre el libro que estamos leyendo es " El tiempo entre costuras" de María Dueñas.

Animamos a todas y todos aquellos que quieran animarse con la lectura se acerquen a la
Biblioteca Municipal donde se les dará la información que precisen.

martes, 6 de julio de 2010

CENA FIN DE CURSO

El 23 de Julio nos iremos de cena como motivo de la clausura del presente curso del Club de lectura, hemos terminado leyendo "La Tregua" de Mario Benedetti.

jueves, 6 de mayo de 2010

PROXIMA LECTURA DEL CLUB




Paraíso Inhabitado
Autora: Ana María Matute

Sipnosis




Nací cuando mis padres ya no se querían», recuerda Adriana, mucho después de que todo haya sucedido. Por ello, la niña se crea un paraíso propio, poblado por amigos imaginarios y una familia de su elección.Esta felicidad a medida se ve perturbada cuando Adriana debe iniciar el periplo escolar y entrar definitivamente en el mundo de los adultos, un entorno que le resulta ajeno cuando no hostil. Sin embargo, siempre queda un refugio bajo las relucientes estrellas escondidas en los cristales de la lámpara del salón.Auténtica obra maestra en la aplaudida trayectoria de Ana María Matute, Paraíso inhabitado recrea un universo infantil delicado y maravilloso, que hipnotiza al lector desde la primera página.



BIOGRAFÍA ANA MARIA MATUTE

Recordar siempre la infancia (entre otras cosas)Nació en Barcelona en el año 1926. Pasó una juventud marcada por la Guerra Civil española que se reflejó en su primera obra literaria, centrada en los "los niños asombrados" quienes veían y tenían que entender la situación horrorosa y sinsentido que los rodeaba.
Se ha destacado por la relevancia que le da en su literatura a los mundos míticos repletos de imaginación, fantasía y magia. En su novelística trata con preferencia los temas de la incomunicación y la evasión.
Ana María Matute empezó a narrar a temprana edad. Escribió "Pequeño teatro" con sólo 17 años, una novela que fue conocida cuando ganó el premio Planeta (1954). Pero ella se dio a conocer en el ámbito literario español con su novela "Los Abel" (1948), la cual se inspiró en la historia bíblica de los hijos de Adán y Eva.
Sus novelas tienen un importante compromiso social, aunque es cierto que no se proclaman de forma explícita a ninguna ideología política. La escritora logró desarrollar un estilo personal donde la imaginación se mezcló con un mundo lírico y sensorial. De esta manera, su obra resulta ser una rara combinación de denuncia social y de mensaje poético, que se ambienta por lo general en el universo de la infancia y la adolescencia de la España de la posguerra.
En 1955 escribió la novela "En esta tierra". Le siguió la trilogía "Los mercaderes", integrada por "Primera memoria" (1959), "Los soldados lloran de noche" (1964) y "La trampa" (1969), que tuvo un gran éxito.
Esta gran escritora también produjo narración corta, y logró reunir sus relatos en volúmenes como "El tiempo" (1956), "Historias de la Artáila" (1961), "Algunos muchachos" (1968) y "La virgen de Antioquía y otros relatos" (1990). Además se destacan sus dos libros autobiográficos "A la mitad del camino" (1961) y "El río" (1963), en los que evoca sus experiencias de la niñez en el ambiente rural de Mansilla de la Sierra.
En 1971 con "La torre vigía" inició un cambio histórico de ambientación hacia el período medieval, rasgo que se prolongó en sus obras más recientes, publicadas luego de un largo período de silencio literario, como por ejemplo sus novelas "Olvidado rey Gudú" (1997) y "Avanmarot" (1999).
Fascinada por el mundo de la infancia ha escrito además cuentos para niños, recogidos en su mayor parte en "Los niños tontos" (1956), "Caballito loco" (1982), "Tres y un sueño" (1961), "Sólo un pie descalzo" (1983) y "Paulina" (1984). Desde 1996 forma parte de la Real Academia Española.
Ana María Matute recibió a lo largo de su brillante carrera literaria varios e importantes premios, como: el Café Gijón por "Fiesta al noroeste" (1953), el Planeta por "Pequeño teatro" (1954), el de la Crítica y el Nacional de Literatura por "Los hijos muertos" (1958). Asimismo recibió estos galardones: Nadal (1959), Lazarillo (1965); y en 1984 obtuvo el premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil con "Sólo un pie descalzo" (1983).
En una entrevista publicada en el diario "ABC" ella comentó: "Yo digo que la infancia es más larga que la vida, y es verdad. Fíjese que uno se acuerda de muchas más cosas de cuando eras niño que de cuando eres una persona adulta". Palabras sabias de una mujer que lo escribió "todo" con la pasión de quienes "todo" quieren entender.

miércoles, 17 de marzo de 2010

PASION INDIA


PASIÓN INDIA
AUTOR: JAVIER MORO

El 28 enero de 1908, una española de 17 años, sentada a lomos de un elefante lujosamente enjaezado, hace su entrada en una pequeña ciudad del norte de la India. El pueblo entero está en la calle rindiendo un cálido homenaje a la nueva princesa de tez tan blanca como las nieves del Himalaya. Podría parecer un cuento de hadas, pero así fue la boda de la andaluza Anita Delgado con el riquísimo maharajá á de Kapurthala. Y así empezó una gran historia de amor -y traición- que se desgranó durante casi dos décadas en el corazón de una India a punto de extinguirse.

martes, 2 de marzo de 2010

DIA DE LAS LETRAS CANARIAS 2010


El Club de lectura de Valleseco asistió el sábado 27 de Febrero del presente año junto con el club de lectura de Arucas y varios componentes de uno de los club de lectura de la Biblioteca Instar al acto institucional que se celebró con Motivo del Dia de las Letras Canarias en el Archivo Histórico Provincial Joaquín Blanco, edificio en el que vivió Viera y Clavijo, donde se leyeron textos de María Rosa Alonso, de su lectura se ocupó el escritor Eugenio Padorno. Al término del mismo se ofrecerá una interpretación teatral titulada Voz isleña, a cargo de la compañía Fabián Lomio. Se trata de un monólogo basado en la novela Otra vez de María Rosa Alonso publicada en 1951.

Después de este acto nos fuimos a un animado almuerzo todos los componentes de los clubs de lectura.

martes, 12 de enero de 2010

POESÍA DE FABIAN YEPEZ MURILLO


LA MOCHILA

Es de tela
Y de color rojo,
Huele a paja de páramo
Tiene aromas de trópico

Vino llena de viento
Que en los andes,
Cuesta nada

Unas veces
Fue almohada
Otras veces almacen

En puertas y callejones
Por esas calles extrañas
Repartió publicidad

Mochilita roja
Preñada de recuerdos
Cuado se hable de
Retorno, relicario,
Seras a mis cenizas.

Regresaras
Por el aire
Al viejo desván
Donde quedo
Mi poncho, teñido
De Esperanza
Al fin casa y mortaja

jueves, 12 de noviembre de 2009

HIPATIA DE ALEJANDRÍA

HIPATIA DE ALEJANDRÍA
AUTOR: LUIS DE LA LUNA VALERO
EDITORIAL SUMA DE LETRAS


La mujer que inspiró la película «Agora», de Alejandro Aménabar. Un canto a la libertad, el amor y la amistad Este libro recrea la vida de Hipatia de Alejandría, una figura capital de la antigüedad y protagonista del filme Agora, de Alejandro Amenábar. Estuvo versada en filosofía, matemáticas y astronomía, pero su clase magistral para la historia fueron su sed de vida y de conocimiento, así como el valor y la entereza para defender sus ideales de convivencia y tolerancia. Hipatia fue un espíritu libre, una voz incómoda a causa de la férrea voluntad de llevar una vida plena como mujer sin pedir perdón por ello, aunque debiera pagar por ello el más alto precio: la vida. Antes de que la marea de la intolerancia arrase todo, tenemos ocasión de vislumbrar un fastuoso mundo crepuscular, y por sus páginas cruzan personajes de raza, como el joven príncipe Atila, y se visitan ciudades de ensueño en el esplendor de su apogeo: Constantinopla y Alejandría. Intrigas, pasión y aventuras en el convulso mundo del siglo V. «Había una mujer en Alejandría que se llamaba Hipatia, que logró tales alcances en literatura y ciencia, que sobrepasó en mucho a todos los filósofos de su propio tiempo».

SALIDA AL CINE

El viernes 6 de Noviembre los Clubs de lectura de Arucas y Valleseco hicieron una salida al cine la película elegida fue "Agora" de Alejandro Amenábar.

Unas 25 personas personas pertenecientes a los dos grupos que se reúnen cada quince días en las respectivas bibliotecas de su municipio pudieron disfrutar de una tarde de cine y convivencia.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

ÚLTIMO LIBRO LEIDO POR EL CLUB DE LECTURA

El club de los Viernes









Autor Kate Jacobs

Georgia Walker es ahora una mujer feliz. Pero las cosas no siempre han sido fáciles para ella. Doce años atrás, cuando estaba embarazada, su novio James la abandonó para irse a vivir a Francia. Pero ahora James ha regresado de Francia para conquistar de nuevo a Georgia y ejercer de padre de su hija ya adolescente… Gracias a los consejos de una buena amiga, Georgia es dueña de una bonita tienda de lanas en Nueva York, donde da también clases de punto y donde se ha creado un curioso club. En efecto, cada viernes, se reúne en el local de Georgia un variopinto grupo de mujeres que, a través de su pasión común por el punto, han desarrollado una fuerte amistad. La laboriosa actividad da pie a que cada mujer dé rienda suelta a sus anhelos, sus pasiones y sus angustias.

miércoles, 7 de octubre de 2009

LA VIDA SECRETA DE LOS LIBROS




M. Fernanda G.M.

La vida secreta de los libros
(Quién de los dos ha cambiado)


Siempre he sabido que los libros tenían vida propia.

Desde pequeña me acostumbré a diferenciar entre los que se amontonaban en las estanterías; estaban los nerviosos, tímidos o asustadizos y también aquéllos otros más bravucones, que observaban desde lo alto en actitud retadora.
Pero hace ya algún tiempo que me anda rondando una idea. Una hipótesis literariamente irresistible, y que es ésta: los libros, al igual que nosotros, son capaces de experimentar cambios de humor.

Intentaré explicarme.
Cuando se lee un libro por vez primera, la impresión general que se obtenga determinará el cajón de la mente en el que se ubicará, así como la “calificación”, por llamarlo de alguna manera, que se le asigne. Se confecciona de ese modo una especie de ficha que quedará archivada en el cerebro para futuras consultas. El perfil del libro, por tanto, puede oscilar entre el “bueno”, “mediocre”, “me gustó y no sé por qué” o directamente ir a parar al “menudo peñazo”.

Eso es así.

Pero muchas veces, a lo largo de los años, la vida nos pone ante la relectura de una obra y, hete aquí que casi nunca el resultado coincide con la expectativa. Si uno imaginaba que una segunda lectura de un libro que fue devorado con avaricia nos ofrecerá, si no idéntica sensación, al menos algo que se parezca, suele suceder que al cerrarlo tras la última frase sobreviene una especie de pasmo del que se intenta salir preguntando “¿pero cómo pude tragarme esto y que además me gustara? Debe ser que confundo los recuerdos”.
O lo contrario; un libro que circuló sin pena ni gloria en su día se transmuta en una reveladora y deslumbrante lectura ante la que no cabe sino interrogarse “¿cómo es posible que no me acordara de esta maravilla? Debe ser que confundo los recuerdos”.

Pues no, no se trata de eso, o al menos esa es la conclusión a la que he acabado llegando. Tampoco el origen de la confusión reside totalmente en el hecho de que yo, lectora, haya cambiado durante el tiempo transcurrido –a pesar de mi firme creencia en la progresión/regresión constante a la que se ve sometido el ser humano –lo que se me había pasado por alto es otra cosa; la posibilidad de que fuera él, el propio libro, quien realmente hubiera cambiado.

Ya se apuntaba más arriba que los libros tienen vida propia. Bien, una de las secuelas de esa circunstancia pudiera ser que los libros, determinados libros (no todos, cierto, los hay bastante insípidos, con la misma emoción de una vaca rumiando), evolucionen a lo largo de su existencia y dependiendo del momento en que se los pille muestren una cara u otra. Como los humanos, al fin.
Esa evolución es muy probable que venga determinada por la vida que cada uno ha llevado, por las manos por las que ha pasado y las situaciones que le ha tocado atravesar.

Mi inconmensurable amor por los libros no ha impedido acciones contra ellos rayanas en los malos tratos. No con todos, obviamente; como las personas, de nuevo, hay libros que marcan distancias, con los que uno no se atrevería nunca a según qué cosas.
Adoro los libros, me gusta todo de ellos, su olor, su forma, su roce, su textura… pero eso no me impide subrayarlos sin piedad, utilizarlos como improvisada agenda donde anotar teléfonos y direcciones o despedazar alguna página en determinado momento.
Recuerdo una ocasión en la que, tras la lectura –la primera de muchas –de Rayuela, debí sentirme muy innovadora y creativa yo también y entregándome, como en la novela de Wallace a “algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer” me dediqué a arrancar las hojas de una desamparada novela/mártir de cuyo nombre no guardo memoria a medida que la iba leyendo. Como suele suceder, mientras duró la orgía mutiladora lo pasé en grande pero más tarde, la resaca me dejó un infinito sentimiento de vacío y culpa difícil de sobrellevar.
Ni qué decir tiene que abandoné para siempre mis ínfulas creativo-innovadoras al estilo Cortázar.

Borges escribió una vez que cualquier destino “por largo y complicado que sea” consta en realidad de un solo momento: aquél en el que uno sabe para siempre quién es.
No creo que exista una definición que se adapte mejor al concepto de eternidad.

Entonces, y volviendo otra vez al inicio de este escrito, dada la característica de “vivo” que se podría atribuir a cualquier libro, no es pues una locura pensar que también él se dedique a lo que todo ser vivo viene haciendo a lo largo de su existencia, es decir, buscarse a sí mismo. ¿No cabría entonces la posibilidad de encontrar un libro diferente en función del momento-búsqueda en que éste se halle?

Pues así fue como, llegado este punto, comencé a mirar con ojos distintos los libros que tengo en casa: rezongones, divertidos, pícaros, taimados, aburridos, juiciosos… todos ellos respondiendo a mi mirada de manera cómplice, en ese preciso instante del tiempo.

Me pregunto si usted, lector de este humilde texto en este exacto momento de su vida (la de ambos, la del escrito y la suya propia) encontrará alguna razón que le impida inducir o deducir una mínima posibilidad de éxito al argumento que aquí se expuso.

Porque lo que es yo, no he podido.